UNA DE LAS LIGAS DE FÚTBOL INFANTIL Y JUVENIL MÁS IMPORTANTE DEL NOROESTE DE MÉXICO
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26 noviembre 2009

""""PAPÁ JUEGA A ENTRENADOR"""

El siguiente documento se encuentra en posesión de varios clubes de futbol españoles. Lo cierto es que el comentario resulta gracioso y ejemplizante porque responde con cierta sorna y sarcasmo a la realidad que estamos viviendo en el futbol base.

"El "papá-entrenador" es un personaje bastante reciente en el mundo del deporte: no suele faltar a ningún partido, a veces se traga hasta los entrenamientos toma notas técnicas y estadísticas, graba en video los partidos claves, da órdenes (a su hijo primero, luego quizás al resto), vive el partido con tal intensidad que no pierde detalle, llega hasta a correr la banda.

Claro que tiene motivos para tal comportamiento: está convencido que su hijo es un diamante en bruto, una futura estrella del deporte. No está dispuesto a que se malogre; no permite ningún fallo en la educación deportiva de su hijo; su hijo todo lo hace bien (casi siempre), y para ese "casi" siempre tiene excusas: el entrenador no le entiende o no tiene ni idea, los compañeros son peores que él, le pasan mal o poco, el Club es un desastre de organización... siempre hay algo e qué quejarse. Su hijo, por su edad, su inmadurez, su desconocimiento... sufre las consecuencias de este celo, cariño y protección paterna mal entendidas.

Es muy difícil que un niño con un "papá-entrenador" progrese adecuadamente; lo más probable es que, poco a poco, se convierta en un niño inmaduro, consentido y "diferente" a los de su grupo.

La verdad es que la figura del "papá-entrenador", con todos los detalles aquí descritos, es muy rara de encontrar, pero es tan inusual al encontrarse padres que caen en alguno de esos errores u otros similares. ¡Es tan difícil la educación de los hijos! La pasión, a veces, nos ciega y no hacemos más que estropear las cosas.

Menos mal que al lado de estos "papá-entrenador" estan los verdaderos PADRES, ante los que hay que quitarse el sombrero: acompañan en los transportes y desplazamientos; mantienen una actitud discreta de apoyo; animan a su hijo y al grupo de forma elegante y digna de elogio: no crean presión innecesaria, sino que dan motivación y seguridad; saben disfrutar del deporte de sus hijos...

Porque el niño está aprendiendo el valor de las cosas, porque vive con ilusión el deporte, porque debe ser capaz de superar por sí mismo las adversidades, porque hay que respetar el proceso de formación; porque... ¡¡¡Por favor!!! No juguemos a "papá-entrenador".




19 noviembre 2009

CARTA DE UN NIÑO



CARTA DE UN NIÑO DETRAS DE UNA ILUSION


No se olviden que sólo quiero ser yo...
No quieran que logre cosas
que tal vez sean importantes,
pero para otro momento, y que buscarlas ahora representaría perder otras en pos de aquellas
y a las que considero hoy importantes.
No planifiquen tanto con mi vida y conmigo.
No se desesperen por mis derrotas y menos aún,
no se sientan derrotados,
pues el dolor que me produce perder
termina cinco segundos después del llanto.
No busquen triunfos a través mío.
No pretendan hacerme como fueron
o no pudieron serlo.
¡Por favor! Déjenme jugar sin presiones,
sin retos, sin tantas correcciones,
sin ver la triste realidad de verlos pelear por mí.
Dejen que juegue solo,
dejen que me divierta,
dejen que sea feliz,
SOY UN NIÑO... Y UNA
SOLA VEZ EN LA VIDA.



¿PAPA CUANTO GANAS POR HORA?

Papi, ¿cuánto ganas por hora? - 
con voz tímida y ojos de admiración,
Un pequeño recibía así a su padre al término del trabajo.
El padre dirigió un gesto severo al niño y repuso: 
Mira hijo, esos informes ni tu madre los conoce. No me molestes que estoy cansado.
Pero papi, 
insistía- dime por favor ¿cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Sólo contestó:
Cincuenta pesos por hora.
Papi, ¿me podrías prestar veinte pesos?
preguntó el pequeño.
El padre montó en cólera y tratando con brusquedad al niño le dijo: -
Así que, esa era la razón de saber lo que gano. Vete a dormir y no me molestes, muchacho aprovechado.
Había caído la noche. El padre había meditado sobre lo sucedido y se sentía culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo.
En fin, descargando su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. 
Con voz baja le preguntó al pequeño:
¿Duermes hijo?
Dime, papi - respondió entre sueños.
 Perdóname por haberte tratado con tan poca paciencia; aquí tienes el dinero que me pediste, - respondió el padre.
 Gracias papi - contestó el pequeño y metiendo sus manitas debajo de la almohada, sacó unas monedas.
 Ahora ya completé. Tengo cincuenta pesos.
 ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?
preguntó el niño.

Autor:
Anónimo



14 noviembre 2009

POEMA DEL FÚTBOL

Poema de Walter Saavedra que trata sobre lo que sienten y deben opinar las personas a que no les gusta el futbol...(todos tenemos un amigo al que no le gusta el futbol) para todos ellos el siguiente poema:

¿Cómo vas a saber lo que es el amor?

Si nunca te hiciste hincha de un club
¿Cómo vas a saber lo que es el dolor?
Si jamás un zaguero te rompió la tibia y el peroné
y estuviste en una barrera y la pelota te pegó justo ahí...
¿Cómo vas a saber lo que es el placer?
Si nunca diste una vuelta olímpica de visitante
¿Cómo vas a saber lo que es el cariño?
Si nunca la acariciaste de chanfle entrándole
con el revés del pie para dejarla jadeando bajo la red
¡¡Escúchame!!,
¿Cómo vas a saber lo que es la solidaridad?
Si jamás saliste a dar la cara por un compañero golpeado desde atrás
¿Cómo vas a saber lo que es la poesía?
Si jamás tiraste una gambeta
¿Cómo vas a saber lo que es la humillación?
Si jamás te metieron un caño
¿Cómo vas a saber lo que es la amistad?
Si nunca devolviste una pared
¿Cómo vas a saber lo que es el pánico?
Si nunca te sorprendieron mal parado en un contragolpe
¿Cómo vas a saber lo que es morir un poco?
Si jamás fuiste a buscar la pelota dentro del arco
¡Decime viejo!
¿Cómo vas a saber lo que es la soledad?
Si jamás te paraste bajo los tres palos,
a doce pasos de uno que te quería fusilar y
terminar con tus esperanzas
¿Cómo vas a saber lo que es el barro?
Si nunca te tiraste a los pies de nadie
para mandar una pelota sobre un lateral
¿Cómo vas a saber lo que es el egoísmo?
Si nunca hiciste una de más cuando tenías que dársela,
al nueve que estaba solo
¿Cómo vas a saber lo que es el arte?
Si nunca, pero nunca inventaste una rabona
¿Cómo vas a saber lo que es la música?
Si jamás cantaste desde la popular
¿Cómo vas a saber lo que es la injusticia?
Si nunca te saco tarjeta roja, un referí localista
Decime, ¿Cómo vas a saber lo que es el insomnio?
Si jamás te fuiste al descenso
¿Cómo, cómo vas a saber lo que es el odio?
Si nunca hiciste un gol en contra
¿Cómo, pero cómo vas a saber lo que es llorar?
Si llorar, si jamás perdiste una final de un mundial
sobre la hora con un penal dudoso
¿Cómo vas a saber querido amigo?
¿Cómo vas a saber lo que es la vida?
Si nunca, jamás jugaste al fútbol


POEMA ELABORADO POR:


WALTER SAAVEDRA

06 noviembre 2009

EL ENTRENADOR DE FUTBOL

“Los buenos ejemplos”
No es necesario para triunfar como entrenador de fútbol haber sido antes un futbolista destacado o simplemente aficionado y tenemos muchísimos ejemplos afortunadamente de cómo entrenadores que no pasaron de categoría juvenil en su época de jugadores, son hoy en la actualidad cotizados técnicos de primera división en la liga española e incluso en la de otros países.

Sin embargo lo que si es importante, yo diría que imprescindible, es que para ser entrenador hay que ser antes deportista en toda la extensión de la palabra y cuando me refiero a deportista, no estoy hablando dentro del campo profesional, vale con ser un aficionado normal, al que le guste hacer deporte, practicar algo de ejercicio y en definitiva ser una persona que se mantenga minimamente en forma y en un estado de vida saludable.

FUTBOL INFANTIL

LA ANSIEDAD DE LOS PADRES POR OBTENER RESULTADOS A CORTO PLAZO.


En muchas ocasiones la obsesión de los padres de alcanzar con sus hijos resultados antes de tiempo, incentiva a los técnicos a planificar y realizar en las practicas ejercicios juegos de fútbol específicos y estructurados, máxime si los técnicos carecen de un formación adecuada y solo trabajan para satisfacer los intereses de los grandes cuando, en realidad, debían pensar solo en los niños, sus verdaderos receptores.

Como consecuencia de esto se producen rápidos éxitos deportivo, pero el descenso no se hace esperar después de pocos años. Además la falta de una formación multilateral aumenta el riesgo de lesiones y no sabe estimular la motivación para entrenar con vistas a alcanzar objetivos importantes a largo plazo. Los niños formados así suelen abandonarla practica de fútbol mas frecuentemente que aquellos que han disfrutado de una formación multidisciplinada. Solo una amplia experiencia motriz ganada en la edad de mayor aprendizaje motor (9 a 12 años) permite después aprender más rápido y ejecutar eficientemente las mas complicadas técnicas a alta velocidad y los comportamientos tácticos que exige el fútbol de alto rendimiento.

CUANDO GANAR NO LO ES TODO

CUANDO GANAR NO LO ES TODO


Estamos dentro de una sociedad altamente competitiva, entre nosotros intentamos destacarnos en nuestras actividades diaria, sumar méritos en el trabajo, mas cosas que el vecino, etc.

A veces no se escatiman esfuerzos y métodos, para lograr este objetivo, casi de vida, por estos días.

Todo es parte de esta carrera que nadie sabe hacia donde nos dirigirá, o bien nadie quiere darse cuenta hacia donde iremos.

01 noviembre 2009

LOS DERECHOS DEL NIÑO EN EL DEPORTE

LOS DERECHOS DEL NIÑO

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO EN EL DEPORTE

Esta Declaración surge en una primera instancia en 1986, luego que un grupo de expertos compuesto por entrenadores y especialistas en la práctica deportiva durante la infancia recibió el encargo de elaborar unas orientaciones destinadas a las personas que trabajan con niños entre seis y trece años El propósito de su reflexión era señalar los riesgos fisiológicos y psicológicos propios de la práctica deportiva organizada. Finalmente esta Declaración surgió en 1988 y consta de 11 apartados, los cuales son analizados a continuación



1.- EL DERECHO A PRACTICAR DEPORTES.


Ningún club debería cerrar sus puertas a un niño que quiera practicar deportes, independientemente de su talento o de que posea un físico idóneo para ello. Corresponde al club y al entrenador ofrecer un nivel de actividades a la medida de las posibilidades del muchacho. No olvidemos que para reducir la violencia en el deporte conviene promover el juego limpio, un comportamiento que justamente se aprende desde la infancia.



2.- EL DERECHO A DIVERTIRSE Y A JUGAR COMO NIÑO


Este punto hace hincapié en el hecho de que los niños de 7 u 8 años tienen una forma diferente de percibir el juego y la diversión que los de 12 o 13 años. Los más pequeños buscan ante todo el descubrimiento : quieren cambiar de actividad, inventar reglas, etc. Los preadolescentes, en cambio, sienten curiosidad por aprender y exigen competencia por parte del entrenador : quieren que sea capaz de enseñarles las técnicas eficaces. Así pues, para los primeros el entrenamiento se organiza de forma lúdica, variada y espontánea. También para los segundos es importante el aspecto lúdico y variado del entrenamiento, que sin embargo debe estar más centrado en el aprendizaje de la habilidad deportiva. Es decir el Derecho a que sea tratado dentro y fuera del campo como niño y no inculcarle la idea de la Competitividad de un adulto



3.- EL DERECHO A DISFRUTAR DE UN AMBIENTE SANO



4. EL DERECHO A RECIBIR UN TRATO DIGNO.

Esto significa ante todo considerar al niño como " digno de relación ".Ciertos datos reunidos en Alemania indican que sólo el 33 % de los niños deportistas consideran que es posible dialogar con sus entrenadores. Este punto de la declaración guarda relación también con ciertas desviaciones escandalosas e incluso dolorosas para quienes sienten amor por el deporte y desean promoverlo. Me refiero a las situaciones en que se considera a los niños como fuente de ingresos. El niño debe recibir por parte de su instructor un trato respetuoso, no permitiento bajo ningun concepto el trato vejatorio, ni la falta de respeto por parte de este.


5.- EL DERECHO A RECIBIR UN ENTRENAMIENTO Y A ESTAR RODEADOS POR PERSONAS COMPETENTES

Se trata en este caso de insistir en una formación de calidad para los entrenadores en los ámbitos de la fisiología, la psicología y la pedagogía. Es preciso, por lo tanto, que los entrenadores más competentes se ocupen de los más pequeños, ya que los comienzos en el deporte son muy importantes, por no decir decisivos, para el futuro.



6.- EL DERECHO A QUE LOS ENTRENAMIENTOS SE ADAPTEN A LOS RITMOS INDIVIDUALES


Este punto hace alusión, por un lado, al respeto por las grandes etapas del desarrollo, y por otro, a la consideración que merece el ritmo del desarrollo individual. El conocimiento de los estadios del desarrollo, el fomento del carácter multidisciplinario del deporte y la organización de competiciones según modalidades diferentes de las utilizadas para los adolescentes y los adultos son algunas de las medidas que se pueden tomar para reducir los errores derivados de un enfoque incorrecto del factor edad.



7.- EL DERECHO A COMPETIR CON JÓVENES QUE TENGAN LAS MISMAS POSIBILIDADES DE ÉXITO


Con excesiva frecuencia los niños se ven en la situación de tener que competir con adversarios claramente superiores o netamente inferiores. En el deporte, las experiencias de victoria y de derrota son ocasiones sumamente útiles para desarrollar la autoestima y el respeto por el otro. "Resulta evidente en cambio el carácter escasamente educativo de las situaciones que favorecen el sentimiento de impotencia vinculado a la experiencia de perder una y otra vez, o el sentimiento de omnipotencia derivado de la experiencia de ganar sistemáticamente."



8.- EL DERECHO A PARTICIPAR EN COMPETENCIAS ADAPTADAS

El espíritu de competición está presente en el desarrollo del niño desde la temprana edad de tres años; está muy presente hacia los 7 u 8 años, cuando el niño descubre la pertenencia a un grupo, la colaboración y la cooperación, y finalmente se integra y asimila correctamente a la edad de 12 o 13 años, cuando el niño es capaz de distinguirlo de las experiencias de humillación. No se trata por lo tanto de estar a favor o en contra de la competición, sino de organizarla adecuadamente.


9.- EL DERECHO A PRACTICAR SU DEPORTE EN CONDICIONES DE TOTAL SEGURIDAD


10.- EL DERECHO A DISPONER DE TIEMPOS DE DESCANSO

Con excesiva frecuencia, sobre todo en el marco del entrenamiento intensivo precoz, observamos que las vacaciones escolares se aprovechan para celebrar cursillos de entrenamiento. El descanso es importante para el niño que estudia y es indispensable para el que combina los estudios con el deporte. Hay que destacar además que los niños rara vez dicen estar cansados, por lo que corresponde al adulto instarlos a descansar.


11.- EL DERECHO A NO SER UN CAMPEÓN

Pero también el derecho a llegar a serlo. Si así lo desea y tiene el talento necesario, a partir de cierta edad - por lo general después de los 15 o 16 años - el joven deportista podrá intensificar la práctica deportiva o por el contrario seguir practicando su deporte por el placer que le reporta y por la satisfacción de estar con los demás. En los dos casos, conservará un excelente recuerdo del deporte que practicó cuando era niño

29 octubre 2009

EL CREDO DE UN GANADOR

EL CREDO DE UN GANADOR

Si piensas que estas vencido, lo estas.
Si piensas que no te atreves no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar
Pero que no puedes, no lo lograras.
Si piensas que perderás ya has perdido.

Porque en el mundo encontraras que el éxito
Comienza con la voluntad del hombre:
Todo está en la actitud mental.

Porque muchas carreras se han perdido,
Antes de haberse corrido.
Y muchos cobardes han fracasado,
Antes de haber empezado su trabajo.

Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedaras atrás.
Piensa que puedes y podrás,
Todo está en la actitud mental.

Si piensas que estas aventajado, lo estas.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo,
Antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
El mas fuerte o el más rápido.
Tarde o temprano aquel que gana,
Es el que cree poder hacerlo.

Dr. Christian Barnard
Primer cirujano en hacer un transplante de corazón

CARTA ABIERTA A MI PAPÁ QUE ME LLEVA AL FÚTBOL

CARTA ABIERTA A MI PAPÁ QUE ME LLEVA AL FÚTBOL.

Querido papá, seguro que esta carta tiene algunas faltas, porque sigo confundiéndome la ese con la ce y de los acentos nunca me acuerdo.
Pero sé como se escribe fútbol… así que me vas a entender.
Quiero que sepas que me gusta que me acompañes todos los domingos a los partidos y que me lleves a las prácticas.
Quiero que sepas que te siento cerquita por todas esas cosas que haces por mí.
Quiero que sepas que te quiero mucho.
Pero también quiero que sepas que hay cosas que no hago porque no sé hacerlas, no porque no quiera.
Porque soy un niño, papá.
Por eso me equivoco.
Porque soy un niño.
¿Sabes papá? No te enojes, pero… no me gusta que me grites desde el costado de la cancha.
Me da vergüenza que me digas lo que tengo que hacer delante de mis compañeros.
No me gusta que mi técnico escuche tus gritos.
El ya me dijo lo que tengo que hacer en el partido.
Tampoco me gusta que le grites al juez.
El juez no me hizo nada.
Y si me hubiera hecho algo…no lo insultes en mi nombre, porque yo no lo insultaría.
Quiero que todos mis compañeros jueguen, incluso los que saben menos que yo.
No me gusta que te enojes cuando me sacan para que entre otro.
Los que entran son mis amigos.
Esto es un juego papá, quiero divertirme.
¿De verdad tu sabías hacer todo lo que me pedís que yo haga?
¿De verdad tu le pegabas con las dos piernas?
¿De verdad eras tan buen jugador como me cuentas?
Yo sé que nunca me mentiste, así que quiero que recuerdes esas mañanas de domingo, cuando eras niño y trates de ponerte en mi lugar.
Yo se que me amas como a nadie, pero a veces tanto cariño lastima, papá.
Yo no quise errar el gol.
Yo quise hacerlo…pero no supe.
Ignacio…
¿Te acuerdas cuál es?
Mi amigo que hace natación.
Me contó que los padres no le gritan cuando nadan porque él no puede escuchar con las orejas abajo del agua.
A veces me gustaría jugar con las orejas abajo del agua.
Y me contó también que lo que dice el juez no se discute, que nadie le dice a un juez que lo está robando, y me contó que aplauden mucho al que llega último, y que nadie se puede mover del agua hasta que no llega el último nadador.
Y Joaquín -que juega al rugby- me contó que cuando terminan el segundo tiempo empieza el tercer tiempo y se juntan los dos cuadros y cantan y festejan. Dice que en el primer y en el segundo tiempo se preparan para ser jugadores de rugby y en el “tercer tiempo” para ser “hombres de rugby” y Fede que juega al básquetbol dice que.....................
No, yo no quiero cambiar de deporte, quiero jugar al fútbol, porque el fútbol es el mejor deporte que existe, papá.
Pero quiero tener el derecho a no ser campeón, el derecho a no tener que salvar a mi familia con un pase al exterior, el derecho a que no me griten mariquita si no devuelvo una patada, el derecho a no ser una futura estrella de la televisión, el derecho a que no le digan mujercita al compañero que llora en el partido.
Todavía somos niños, papá.
Quiero que recuerdes que nunca me preguntaste cual deporte quería practicar… es más ni siquiera me preguntaste si quería practicar algún deporte.
Me regalaste una pelota y una camiseta cuando apenas si sabía caminar y diste por entendido que me gustaba el fútbol… está bien, no te preocupes, claro que me gusta el fútbol, no le erraste papá, es el mejor deporte de todos.
Pero quiero que sepas que hay mañanas en que no tengo ganas de levantarme.
Quiero que sepas que a veces estoy cansado.
Quiero que sepas que no me han enseñado a hacer todo lo que saben hacer los grandes, no han tenido tiempo de enseñármelo.
Quiero que sepas que no soy un hombre chiquito, soy un niño jugando a un juego de niños.
Y por sobre todas las cosas… quiero seguir jugando al fútbol y que estés siempre a mi lado para llevarme a las canchas, hasta el día en que empiece a llevarte yo.
Porque a pesar de todo lo que te conté en la carta, el fútbol y vos, son dos de las mejores cosas que me han pasado.


TU HIJO EL QUE JUEGA AL FÚTBOL

25 octubre 2009

CODIGO FAIR PLAY FIFA

24 octubre 2009

CARTA DE UN JUGADOR DE FÚTBOL A SU PAPÁ

Querido papá:

Me atrevo a hablarte, porque se que me quieren y que desean lo mejor para mi… Es por esto que quiero explicarles 10 puntos que necesito que ustedes entiendan:
1- Juego fútbol porque me gusta correr, divertirme, compartir con mis amigos y porque me está empezando a apasionar este deporte, pero para nada lo hago porque quiero ganar siempre, por un trofeo, por un lugar específico en el campo o para que digan que soy el mejor.
2- No me gusta perder, pero esto es parte del juego y uno de los 3 resultados posibles. Me pone bien triste, pero se me pasa bastante rápido, aunque si los veo mal a ustedes, o con mala cara, me duele mucho mas, y siento que les fallé en algo… y yo solamente estaba jugando.
3- Siempre trato de jugar lo mejor posible, y muchas veces no me sale lo que quisiera hacer, pero quiero volver a intentarlas, aunque si me gritas o te descontrolas, se me hace imposible realizarlas.
4- Tengo un Entrenador, que me cuida y me quiere, me indica lo que tengo que hacer, trata de que todos estemos bien, y dirigirnos es su trabajo, y se que no te gustaría que alguien te diga a ti o a los que trabajan contigo, como hacer las cosas… y mas si te preparaste para hacer este trabajo.
5- Me gustan los entrenamientos y también los juegos y aunque ahí no participe tan seguido estoy muy bien igual… pero algo me confunde: el primer día que me llevaste con el Entrenador, le dijiste que era para que yo practicara algún deporte, nunca escuche que si no me ponían a jugar me sacarías de allí, que debía jugar en un lugar determinado del campo, que no me podían sacar de los juegos, o que debía jugar un tiempo establecido. Mantén tu palabra entonces…
6- Juego por mi, para mi, y para mi equipo y me encanta que me vengas a ver, aunque no que te pongas nervioso, triste o enojado… y si por mi culpa te hago ponerte asi, prefiero no jugar mas y dejarte de hacerte sufrir.
7- Aprendo mucho de lo tú me dices… pero mucho mas de lo que tú haces, porque eres mi ejemplo y como tú quiero ser cuando crezca.
8- Dejen que me equivoque, fallar, perder sin dramas, respetar a mi Entrenador, a los rivales, a los árbitros y ser un niño feliz… y aún lo soy mas, cuando ustedes lo son.
9- Gracias por estar siempre que los necesito, pero en los juegos, como en algunas situaciones de la vida, estaré solo para resolver los problemas, y necesito aprender a hacerlo con su comprensión, afecto, amor y aliento… y no con su intromisión, gritos o enojos.
10- Y cuando yo sea Papá, me gustaría que me recordaras estos 10 puntos, por si un día se me olvidan… los quiero mucho…


TU HIJO
EL QUE JUEGA FUTBOL

14 octubre 2009

CARTA A PAPA

QUERIDO PAPÁ


No sabes cuanto trabajo me ha costado escribirte estas líneas; pero después del último juego... Creo que he llegado al límite. Me preocupa mucho que la derrota no la sentí como mía y hace quince días, la victoria tampoco. Creo que esto se debe a que yo, no soy en la cancha, sino el instrumento que ejecuta los actos y movimientos que tu y otros señores quieren que hagamos, no se por que están en las “bandas” e incluso junto al “marco”, y no hago más que tocar la pelota y “caen” sobre mi, un caudal de gritos como: ¡pásala! ¡Tira! ¡Corre! ¡Cuidado! ¡a gol! Y lo que a continuación hago es todo, y naturalmente mal y así en todas y cada una de las jugadas.

Te pido papá, que me dejes jugar “mis partidos”, que tu ya jugaste los tuyos y si no los hiciste, yo no tengo la culpa de tu falta de oportunidad; no quiero ser el reflejo de tus frustraciones.

El otro día que veíamos el “Fut” por la “tele”, te enojaste mucho por que un profesional se hizo expulsar por reclamar al árbitro: lo llamaste ¡bandido!... y sin embargo tú reclamas, al igual que los otros señores, todas las decisiones de nuestros árbitros, e incluso he oído insultarlos. Tan confundido estoy que ahora yo reclamo y no se si es parte del juego o no, me angustia saber que puedo quedar “sentado” por repetir el vicio que veo en los mayores, incluyendo a los de primera división, pero sobre todo a ti.

Por ultimo papa, no habrá manera que antes del juego me indiques, que debo hacer y al final del encuentro me señales los errores cometidos para tratar de corregirlos, yo se que tu sabes mucho de fútbol. ¡Podrás regalarme algo de tu tiempo y enseñarme tus secretos, fuera de los juegos de la liga?

Todo es para que al momento de jugar, yo me sienta responsable de mis victorias y que me importen mis derrotas. No me quites creatividad, te aseguro que soy capaz de resolver los problemas que mis contrarios me plantean.

De ninguna manera quiero que esta carta te aleje de mi; yo te quiero en la tribuna oyendo de ti y de mama ¡vamos! ¡Fibra! ¡Adelante! ¡Mi hijo ra-ra-ra! Y terminando quiero compartir mis victorias y quiero tu consuelo en las derrotas, no es mucho papá, solamente déjame ser.
Tu hijo



CORTESIA:

DIRECTIVA
LIGA MUNICIPAL DE FUTBOL
“OXXO HERMOSILLO”
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